En el año 1953 don Gustavo Flores decide iniciar su gimnasio en un par de piezas ubicadas en la calle Andes, cerca de San Pablo en Santiago. Él mismo fabrica las máquinas e implementos necesarios para los entrenamientos y él era quién, personalmente, daba la instrucción. Debido a su éxito, debió buscar nuevos horizontes llegando a la calle San Francisco en Santiago Centro donde comenzó a consolidar su trabajo. Cinco años después se traslada a los altos del cine Santa Lucía donde permaneció por más de 35 años. Posteriormente se traslada por 9 años a la calle Diagonal Paraguay para después volver a sus antiguos barrios en Santa Lucía, lugar donde se encuentra actualmente.
Por nuestras salas pasaron jóvenes que hoy son grandes en lo suyo: profesionales, políticos, rostros públicos, hombres y mujeres de trabajo y de esfuerzo diario.
En todos y cada uno de estos lugares la ATENCIÓN INDIVIDUAL SUPERVISADA ha sido la característica principal del Gimnasio Gustavo Flores. Tradición que ha sido entregada a esta nueva generación y que es en lo que se basa nuestra filosofía se trabajo.
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Historia